Opiniones



Uno de los tópicos más tratados entre los profesionales de la música estos días es la lucha por defender los derechos de los autores, el derecho exclusivo que la ley les otorga para explotar su propiedad intelectual, y cómo abordar el reto que esto supone debido al cambio tan radical que se está produciendo en esta industria. En una de las listas de Internet a las que estoy suscrito desde hace un tiempo, la mayoría del debate suele reducirse a dos tipos de posturas, los que están en contra de la descarga de música sin una remuneración a sus correspondientes autores, y los que opinan que compartir canciones con otros usuarios (conocido como “file sharing”), es un derecho legítimo del consumidor.  No obstante, un comentario en respuesta a un alegato bastante fatalista que apuntaba al fin de la música, pareció aportar una visión bastante interesante del problema.

Desde hace siglos han existido compositores que han dedicado sus vidas a la  Composición, y han hecho de este arte su modo de sustento. En los tiempos de  Mozart o de Beethoven, no existían organizaciones dedicadas a la recaudación de  los derechos de autor para que éstos recibieran una pequeña suma cada vez que se tocaban sus obras.

A pesar de ello, grandes obras maestras salieron de esos períodos. De hecho, las sociedades de gestión de los autores son instituciones relativamente nuevas, que nacieron como una evolución de los sistemas administrativos musicales para adecuarlos a las sociedades y sistemas de mercado crecientemente capitalistas.  Prueba de ello es que en sociedades de Asia, cuyos sistemas tienen una estructura menos basada en el capitalismo, el sistema de recolección de derechos de autor, aunque pueda existir como tal, no es operativo y éstos no perciben pago alguno por la interpretación de sus obras. Incluso, cuando un músico interpreta una pieza de otro, a diferencia de lo que ocurriría en nuestras sociedades, no se considera un plagio, sino que es un honor para ellos y en consecuencia el concepto de percibir dinero por ello es algo casi impensable.

Ahondando más en este campo de la propiedad intelectual, si un pintor vende un cuadro por cierta cantidad, y después este comprador lo revende por cien veces lo que él pagó, el pintor no recibe un centavo. Si después ese cuadro es adquirido por un coleccionista, y éste logra exhibirlo en un museo en donde la gente paga por ir a verlo, el pintor sigue sin recibir un centavo.

En otro ejemplo, si una biblioteca adquiere un libro y cien socios lo leen, el autor del libro sólo percibe pago por un ejemplar, sin importar cuánta gente lo haya leído. Si esto es así en otras ramas del arte, ¿por qué un compositor va a percibir dinero si un grupo de personas decide compartir sus archivos de música entre ellos?

El argumento fatalista que mencioné al principio, aventuraba un escenario en el cual un autor escribe un tema que empieza a tener éxito en la red, y va a ser descargado por millones de jóvenes usuarios desde los dormitorios de los colegios y universidades y, al final, se hace famoso sin ganar un centavo y tiene que dejarse la música y buscarse otro trabajo para pagar las facturas. 

Lo cierto es que ese argumento tiene bastantes fallos de lógica, puesto que hoy en día, nadie se hace famoso sólo por la música, especialmente entre los jóvenes, sino que es un cúmulo de factores que tienen mucho que ver con la imagen, la promoción, el modo como se viste, su actitud, etc. que harían imposible que  alguien se hiciera famoso simplemente por tener una canción que a la gente le gustara.

El hecho de que pudieran descargar su música gratis sería una especie de promoción para ganar fans, de manera que cuando ese grupo/cantante visite la ciudad de turno, esos ávidos “descargadores de música ilegal” estarían ansiosos por ir al concierto con sus amigos y gastarse el dinero no sólo de la entrada, sino comprando la mercancía publicitaria como T-shirts, calcomanías, etc.

Como muchos cantantes saben, en la mayoría de los casos, gran parte del dinero que ellos perciben no les viene de la venta de CD’s, sino de las giras y los conciertos.

Sea como fuese, lo cierto es que es posible que los compositores/autores hayamos estado un poco consentidos con respecto a otras ramas artísticas, y en comparación a otras épocas, pero así es como la evolución natural del mercado lo ha dictado.

Para mí, la palabra clave aquí es “intercambio”. Mientras exista éste, sea de la manera que sea, cualquier actividad podrá ser viable y seguirá existiendo. En actividades donde las leyes del mercado parecen desfavorecer al arte, gobiernos, sociedades filantrópicas e individuos benefactores se convierten en promotores de las artes a niveles mucho más elevados que en otras sociedades, donde esta intervención no es tan necesaria. En el caso de la pintura y la literatura, e incluso la música clásica, es evidente la colaboración y apoyo de fundaciones, museos, mibliotecas y demás.

Es posible que, en un futuro, la recaudación de los derechos de autor se controle con mucha más eficacia. Puede ser que, por el contrario, las canciones se conviertan en un instrumento de promoción que las compañías ofrezcan para ganar fans, puede ser que se dé una mezcla de ambos. Pero, lo que es seguro, es que por ahora, cada uno tiene una opinión. ¡Y yo la mía!.


Rock en espanol ~ Tu mejor medio

Subscribe to our mailing list


Rock en Español, rock en espanol, musica rock, musica pop rock, noticias de musica rock, música alternativa, Latin alternative, calendario de musica rock, rockeros, musica para rockeros, alterlatino, rock alternativo, Latin rock, rock Latino, musica punk rock, musica indie rock, musica ska, rock mexicano, rock argentino, rock colombiano, Rock en ñ, indie, punk, ska, hip-hop, hard rock, metal rock, metalero, urbano, rap, electronica, electro-Funk, pop rock Latino, conciertos, conciertos de musica rock, concierto de rock en espanol, latin rock concerts, tocadas, gigs de musica rock, festival de musica rock, festival de música rock, DJs de musica rock, antros, clubs de musica rock, latin rock lounges, disco de musica rock, discoteca de musica rock, grupos de musica rock, Latin alternative fashion, movies, películas, peliculas, cine, noticias, reportajes de grupos de musica rock, festival de cine, reviews de musica rock, DVD de musica rock, reseñas