200 Momentos del Latin Alternative (1-23)
Written by Jorge 'Implacable' Leal / Especial para Al Borde Wednesday, 07 March 2007 09:00
Para celebrar los diez años y las 200 ediciones de Al Borde hemos decidido hacer un recuento de lo que nos ha tocado vivir dentro de esta escena que igual nos quita como nos da. Muchos han sido los momentos inolvidables que hemos vivido pero, como en toda buena historia, ha habido cosas agrias y cosas dulces y muchas de ellas con un sabor exactamente a la mitad. Es por eso que estas fotografias verbales que hemos empezado a recopilar (y que no van a salir completas en esta edición) igual nos muestran los pequeños y grandes triunfos, asi como los continuos tropiezos de nuestra escena y sus protagonistas. Aqui hay de todo, desde la perspectiva de un pocho que escribe en el OC Weekly (Gustavo Arellano), hasta un recien inmigrado como su servidor (El Pelos), que se reserva un espacio en el futuro para ponerse nostalgico. ¡Comenzamos!
Al tratar de hacer memoria de los momentos más emblemáticos de la escena, he tenido que dejar la voz impersonal a un lado y escribir en primera persona. Al final, los recuerdos -aunque colectivos-, están guardados en nuestras mentes y más aún en el corazón.
Para algunos, el andar en el rock es quizá ir a una tocada, a los conciertos grandes y escuchar algunos discos. Pero para muchos de nosotros esta música, el rock en español, rock latinoamericano, música latina contemporánea o Latin Alternative como se le conoce ahora desborda de ser solo un mero gusto musical. Fue y es un estilo de vida. Nos dio ilusiones adolescentes y, en muchos casos, nos encaminó a "hacer algo" con esto. Muchos, inspirados por los grupos latinoamericanos, tomaron los instrumentos y formaron sus propios grupos cantando en español aunque fuera in the U.S.A. Otros, intentamos ser cronistas de lo que sucedía en los conciertos. Algunos más nos tiramos al ruedo y sin saber de negocios nos aventuramos a ser "promotores" y organizadores de tocadas. Otros más guiaron su inclinación musical al lado profesional y ahora trabajan en disqueras, agencias y hasta en medios de comunicación. Los más, fueron espectadores de primera fila de una escena pequeña, vibrante pero muy conectada con Latinoamérica y Hollywood. Lo que sí, es que muchos de nosotros no fuésemos los mismos si el rock latinoamericano no hubiera entrado en nuestras vidas, si no hubiéramos asistido a esa primera tocada, si alguien no hubiera compartido esa primera joyita sónica cantada en español.
A 10 años de la aparición de Al Borde y a unos 18 años de la eclosión de la escena local, se me antoja idóneo recordar algunos de los momentos más emblemáticos de nuestra escena querubín. La advertencia lógica es que es una lista subjetiva, limitada por los falibles recuerdos y predilecciones personales.
Valga decir que esta lista puede y debe ser corregida y aumentada por ti y por él, por ella y por todos, ya que ésta es la memoria e historia de un colectivo al que pertenecemos todos: el lector de Al Borde, el skato, el urbano, el punk, el hipster, el caifan, los músicos, los industry types, los promotores y el resto de la fauna rockera.
MOMENTOS EMBLEMÁTICOS DE LA ESCENA LOCAL
1. "Solo con ella", María Fatal
María Fatal y su record release party en el Roxy Theatre un 12 de octubre de 1995 fue todo un parteaguas en la escena local. Un grupo local tenía el peso para abarrotar uno de los clubes más famosos de Hollywood. A partir de esa tocada, este tipo de eventos fueron organizados teniendo a María Fatal y a su arrastre popular como paradigma. María Fatal se convirtió en la banda angelina y llevó su música hacia los cuatro puntos de los EE.UU. como la banda insignia de Aztlán Records, el efímero sello que se dedicó a editar bandas alterlatinas de Estados Unidos.
2. En los Estados Unidos
El lanzamiento del CD de Eclipse, "Qué triste vive mi gente (en los Estados Unidos)", con Delphi Records en 1992. Este fue el primer lanzamiento de una banda local con una disquera norteamericana. El grupo destilaba un sonido netamente urbano mexicano, sus canciones aunque confinadas al olvido de la generación actual tiene una temática que se conserva vigente. Canciones que relatan la existencia de un chilango en la urbe angelina "Mojado", sus quejas: "Qué triste vive mi gente" y sus anhelos "Quiero regresar al DF". Eclipse tenía una aferrada legión de seguidores por aquellos tiempos.
3. El primer berrinche
La aparición de Chencha Berrinches en la escena local. En 1997, la escena se estaba amodorrando, los grupos de siempre (María Fatal, Pastilla, Los Olvidados, Las 15 Letras, Cábula, Voz D' Mano) contaban con el gusto del público, pero francamente habían dejado de lado el factor riesgo y desenfado de los primeros años, al dejar de presentarse en lugares muy "underground", a cambio de tocar en los clubes de Hollywood. De la nada, salieron unos kids de la high school, y no eran un grupo eran una turba. Disfrazados e intentando tocar un cambalache entre ska, punk, metal sin ton ni son, pero con una intensidad y desparpajo que a la primera cautivó a toda una nueva generación de L.A. Kids que comenzaron a escuchar el ska solamente por Chencha Berrinches.
Sus tocadas se convirtieron en rituales de desorden que rayaba en los peligroso, pero esa intensidad dio paso a que se consolidara una sub-escena de ska con gran poder de convocatoria que anteriormente solo tenía a Los Olvidados y Las 15 Letras como sus únicos exponentes.
4. La despedida que no se olvida
El octeto angelino ha sido uno de esos grupos incomprendidos y con una suerte fugaz. En los albores de los 90s, Los Olvidados se convirtieron no sólo en uno de los grupos más populares, sino también de los más aclamados por la escasa crítica periodística. Los Olvidados were going to be big. Eso se decía por todos lados, ¡hasta Gustavo Santaolalla los fue a escuchar!. Marusa Reyes (manager de Jaguares) los "repretranzó", ¡ups! representó, brevemente. Sin embargo, la suerte los eludió y su momento pasó. En 1999, deciden separarse y acordamos hacer una tocada de despedida en el Fais Do-Do. Se pensaba que llegarían los seguidores más aferrados para hacer una tocada memorable e intensa. Lo que ocurrió fue uno de las noches más memorable en el rock angelino. Todos los que alguna vez tuvieron algo que ver con la escena, escenesters, colados, groupies, examantes del Tucupá, viejos enemigos ¡uf!, en fin, toda la fauna angelina se dio cita en el Fais Do-Do. Con un sobre cupo impresionante para un lugar de 300 personas en donde se abarrotaron ¡unas 700!, Los Olvidados dijeron adiós a la escena. Las paredes del foro del South Central sudaban, había lagrimas, gritos, flores aterrizando en el escenario, "¡No se vayan!". Fue un momento de unión de la escena, con un after-party memorable. Ese dos de octubre no se olvida. Sin embargo, Los Olvidados, -como los toreros- no saben retirarse en su mejor momento de gloria y un año después regresaron a los escenarios. Pero, ya se sabe lo que se dice sobre las segundas partes... Oh well!
5. Pastilla circa 99-00
Cuando Pastilla firma un contrato con BMG, no sólo se convirtió en "La Banda Angelina", sino también en la cuarteto más popular de Los Ángeles, sus conciertos eran sold-outs en todo lugar que se presentaba. ¿La razón? Al margen de las predilecciones musicales, hubo cientos que se convirtieron en Pastilla-fans ya que querían ser parte de "algo" y ver cómo una banda local se consolidaba en una banda internacional. Los de Pastilla eran headliners en el Roxy ¡un sábado!, se iban de gira con Jumbo en México, se codeaban con los pesos pesados del latin-alternative, se daban el lujo de llamar "rubish" a Ozomatli en La Banda Elastica, fueron de gira a España, el Chicles por poco y se liga la cantante de Garbage en México City. En síntesis, eran los enfant terribles de L.A.
However, la industria discográfica entra en una profunda crisis a principios de la década y Pastilla, por vivir lejos de la oficina de México, es uno de los primeros grupos en ser cortados del elenco BMG.
Durante un lustro, Pastilla realiza un peregrinaje por el desierto de la independencia impuesta. Justo cuando parecía que la banda había sido desahuciada and left for dead, se les aparece Edgar Rueda, un joven con visión que rehabilita al grupo, los insta a pulirse y sacar el talento que derrochan los Monroy brothers y voilá!. En este 2007, Pastilla ha regresado por la puerta grande: volvieron a firmar contrato con BMG y con una fanaticada fiel en México. Es probable que esas legendarias Pastilla nights vuelvan a suceder en el corazón de Hollywood...
6. Viva Malpache en Chicago
Los Malpache han sido un grupo aguerrido y chambeador como pocos. Uno de los momentos memorables del grupo no sucedió en nuestra city, sino en una de sus primeras visitas a Chicago, donde el sexteto is quite popular. Tocaban su feroz set en la ciudad de los vientos en el 2000, cuando en uno de los contoneos Giovanni Blanco se luxa el hombro. Cualquier banda hubiera parado su set en pánico y lanzado a la más próxima sala de emergencias. En cambio, Giovanni preguntó ¿hay algún quiropráctico entre el público? Y de entre la muchedumbre salió un profesional, si era quiro o no, era lo de menos, en un dos por tres le recolocó el hombro. Giovanni regresó al escenario, una verdadera ¡venganza del rock and roll!
7. Las 15 Letras, Chencha Berrinches e Inspector
En el 2003, Inspector se presentó por primera vez en el JC Fandango de Anaheim, la expectación fue tanta que hubo tal sobre-cupo en el afamado club que llego el fire marshall y el concierto se tuvo que suspender. Así fue como se dio a conocer esta clásica velada de ska. Inspector le sacó mucho provecho a este suceso que demostraba su arrastre en la "Unión Americana". Sin embargo, lo que muchos de los relatos ignoraron es que Inspector era sólo un grupo más de este cartel. De hecho, el crédito de ese sold-out en Anaheim se lo merecen Las 15 Letras y Chencha Berrinches, que aunados con Tokadiscos de Ensenada estaban realizando una gira que ya los había llevado a llenar el Whisky A Go-Go de Hollywod hasta la bandera, además de armar un buen bailongo en otros puntos de California y hasta Chicago. A pesar de que Inspector salió en la foto como el grupo arrasador, este momento constató el inmenso poder de convocatoria del contingente ska angelino.
8. Los fiascos
"Esto es un negocio, pero un pésimo negocio", cantaban Los Prisioneros y algunos muy publicitados mega-conciertos acabaron en sonados fracasos.
Soccer Rocks 1999. La premisa de este evento era presentar un par de grupos locales antes de un partido de L.A. Galaxy que en aquellos tiempos jugaban en el Rose Bowl de Pasadena. El promotor se emocionó de más y comenzó a hacer unos súper planes, iba a ser todo un festival ¡estilo Lollapalloza! Con bandas locales e internacionales: La Oreja de Van Gogh, Mikel Erenxtun, Ritmo Peligroso, Pastilla, Curanderos, etc, etc. Al enterarse de esto, la administración del Rose Bowl le sacó al parche ya que se pronosticaban ¡20,000 personas!
El festival se mudo al estadio del colegio del Este de Los Angeles, en donde no hubo ni soccer y tampoco mucho rock. A lo mucho llegaron unas mil personas en un estadio para ¡30,000!. Eventos como este fueron un retroceso para la escena ya que daban la impresión que el rock era mucho ruido pero pocos...asistentes.
9. Indie flop
En el 2000, a algún promotor se le ocurrió que los grupos indie de México como Jumbo, Zurdok, La Gusana Ciega y Pastilla estaban listos para el primetime e iban a convocar a miles de seguidores...no en la ciudad de México pero en el ¡Forum de Inglewood!. El resultado fue un fracaso rotundo, un foro vacío y una oportunidad desperdiciada que un genero como el indie se erigiera como un género con convocatoria popular.
10. Aztlán Fest
Con la premisa de andar un itinerante festival masivo cuyo cartel fueran bandas oriundas de Aztlán (el sureste de E.U.) comenzó este festival que en sus tres ediciones logró capturar la imaginación y esperanza del público, pero que jamás pudo consolidarse y acabo teniendo sonados fracasos, cancelaciones de fechas, de bandas, malos sonidos, malos tratos de un promotor que quería hacer bien las cosas pero a quien simplemente le rebasaron las circunstancias. ¡Lástima! porque el concepto daba para más...
11. El rock impreso
Publicaciones que hicieron época: El Acordeón( 1990-1992) que era un papel doblado ¡como acordeón!. Mención especial merece la columna "Ruta Alterna" de Enrique Lopetegui que se publicaba en un suplemento (ya desaparecido) en español del Los Ángeles Times, entre 1994-1995. Lopetegui era irreverente, prolífico y siempre se esforzaba por darle espacio a las bandas locales. También en La Opinión cada jueves había una sección de rock escrita por Miguel Ángel Rodríguez y cuando este murió lo continuó Ricardo Camarena, hasta que la sección fue rediseñada como La Vibra y ahora los escritos Sergio Burstein se encargan de informar al gran público sobre las novedades del género.
Entre otras publicaciones históricas están La Neta de Sergio Lavis, que transformó en el eleyrock.com, Retila(1994-1998) la cual se autodestruyó, la siempre fi na y mercurial La Banda Elástica, la fugaz PUB y la mini pero mighty Bazuka. Además de, claro, los fanzines como: Cereal, Perdidos en La Línea, Its All Gravy, Vox y Cut and Paste...
CELEBRIDADES EN L.A.
Las tocadas en Los Ángeles son eventos singulares, ya que su cercanía con Hollywood las hace ser el efímero playground de algunas celebridades del mundo pop que se atreven a asistir durante sus visitas por L.A.
12. Luismi
En 1992, Luis Miguel (yep, "El Sol") hizo acto de presencia en un concierto de Caifanes y Los Fabulosos Cadillacs en el Wiltern. Según los que recuerdan, todos los asistentes lo vieron pero se hicieron los cools y nadie lo peló.
13. Gaytán y Capetillo
En 1994, la pareja más celebre de México en los early 90s llego a un concierto de Pastilla (entonces Juana La Loca) en el Whisky A Go Go. Victor "Chicles" Monroy se coludió con algunos de sus fans para jugarles una mala pasada a los muñecos de Televisa, bajo instrucciones del irreverente vocalista de Pastilla, los fans pretendían emocionarse al ver a la Gaytán y a Capetillo, pero cuando la pareja los saludaba, los fans se pasaban de largo para pedirle autógrafos ¡al Chicles!. Después de ver esto, la pareja salió volando del lugar para nunca más verse en la faz de la tierra.... bueno, por lo menos nunca volvieron a asistir a una tocada local.
14. Mateos
En el guateque local, el rockero más popero de los 80s, el argentino Miguel Mateos asistió y a la mejor ultranza de mega-estrella de rock fue acompañado con ¡su guardaespaldas!, los guatequeros procedieron a desdeñarlo..."nene ¿qué vas a hacer cuando seas..., ignorado?"
15. No Doubt y Paulina
En el concierto de Manu Chao de principios de milenio, todo fue algarabía y las docenas de celebridades de todas las escenas se dieron cita para ver al francés en The Palace (ahora Avalon). Por allí se vio a Tom Dumont guitarrista de No Doubt -quien se portó muy buena onda con la feligresía-. Pero, antes del concierto, cuando el público y la fauna rockera hacía largas filas llegó una tipa de pelo largo, ataviada con una gabardina y sombrero, acompañada por un tipo. La muy ufana trató de saltarse la fila al irse al frente y poner cara de "don't you know who I am?" pues, no le resultó porque el security la mandó al final de la fila. Los presentes murmuraron al pasar "¿es ella?" "sí". El de seguridad por poco y recibe una ovación, había enviado a la cola a nada menos que ¡Paulina Rubio!.
16. Fito Paéz, Beck y otros
Durante mis cinco años como organizador de tocadas, docenas de músicos latinoamericanos asistieron a los happenings de Ecléctica/Implacable. Su presencia era solidaria y llevaba como misión el apoyar a las bandas locales. Entre los asistentes memorables están: Beck (yes, that Beck) en un concierto de El Otro Yo en el Spaceland en el 2001. Los tipos de Cypress Hill que se descolgaron de una cena en el Rainbow al Roxy. Pero, la más rara y memorable fue la siguiente: en una tocada en el Roxy cuyo cartel no recuerdo llegó un tipo flaco, con lentes y cabello rizado. Al acercarse a la taquilla, se digirió a la ticket girl y con un acento bonaerense le dijo, "Hola, soy Fito Páez, ¿puedo entrar al concierto?". Nadie nos había dicho o informado que Mr. Páez asistiría a la tocada. Fue un placer, y además de tener a una de las leyendas del rock-pop latinoamericano, Fito resultó ser muy buena onda.
PUNTOS DE ENCUENTRO
17. Jane's Addiction y Maldita, 1992
Yes, hace 15 años los Perry Farell descubrió un grupo que le fascinó. Este no era de Seattle -de donde salían todas las bandas hip de aquellos días- sino de México City. Jane's Addition invitó a los malditos a una serie de tocadas sui generis, cuando Jane's Addiction eran los reyes de la música alternativa en EE.UU.
18. BTL
Big Top Locos en 1994 y 1995 unió a las escenas chicana y de rock latino. Tijuana No!, Rage Against the Machine, Cypress Hill, María Fatal en la primera edición y Fishbone, TJNO! repitiendo cartel junto con Youth Brigade y Los Olvidados en ediciones donde la urgencia por movilizar a la comunidad latina contra las propuestas anti-inmigrantes unió a estos grupos.
19. Jaguares y Morrissey
En el 2002, los sueños de muchos fans de la música algo depre se hizo realidad. Saúl Hernández y Morrissey se vieron juntos ¡en un mismo escenario!.
20. Momentos de tensión
No todo ha sido miel sobre hojuelas en la escena angelina, ya que ha habido momentos de tensión con otras escenas cercanas, como la escena chicana. ¿Cómo puede ser que dos contigentes cuya raíz es la misma tengan intenciones tan diferentes? Aunque la relación es tibia y a veces cercana, la conexión entre la escena chicana y el Latin-Alternative sigue siendo una asignación pendiente.
21. Voodoo Glow Skulls-Tijuana No! 1996 @ HOB
Los VGS se presentaban en sociedad mostrando la versión en español de su disco "Firme", era un momento interesante, un grupo punk-ska conformado por méxico-americanos que había hecho toda su carrera en esa escena, se acercaba al público hispanoparlante. Sin embargo, no fue amor a primera vista, en su concierto debut, el público empezo a meterse con ellos gritándoles ¡culeros! que en el vernáculo mexicana no es una gran ofensa. Sin embargo, los VGS se lo tomaron a mal y comenzaron a estepar al público, pronto el escenario se convirtió en blanco de proyectiles producto de la incomprensión cultural mutua.
Los VGS se bajaron del escenario enfurecidos, gritando improperios. Siguió Tijuana No! que lejos de calmar los ánimos arengó al público con sus frases incendiarias, como "nosotros sí somos mexicanos" y "que $#%@ los gringos", las cuales aunque sin querer parecían ir dirigidas a los VGS. Fue un momento en donde se disipó una oportunidad de reclutar a los VGS a la escena.
22. Curanderos Vs. Quinto Sol
Una tocada local en 1999 en el finado Garage, culminó en una campaña campal entre miembros y allegados de uno de grupos más representativos de la escena local, Curanderos contra miembros y afines del combo chicano Quinto Sol. Un feo espectáculo que esperamos no se vuelva a repetir. Por lo demás, no hay queja de Curanderos, que han sabido navegar las inciertas aguas del "bizne" y editar sólidos álbumes.
23. Retila Vs. La Banda Elastica
Este momento tiene más que ver entre las culturas que entre Chicanos y Latinoamericanos. Resulta que en 1998, Retila, encabezada por un italiano-american, Frank Barbano y La Banda Elástica -de Emilio Morales y María Madrigal- decidieron que la ciudad era como un pequeño pueblo del viejo oeste y que era muy pequeño para que las dos publicaciones pudieran existir. Entonces, se enfrascaron en una guerra de ediciones, lo cual era muy bueno... ¡había mucho que leer sobre el rock en ñ! Sin embargo, la cosa se puso fea cuando comenzaron a organizar sus aniversarios no con el fin de celebrar sus logros, sino eclipsar a la competencia. La Banda Elástica apenas y salvó el pellejo con un concierto masivo en Universal Amphiteatre y eso por que se sacaron de la manga a La Ley y aunque así el aforo fue de la mitad del lugar. Retila, por su parte, no se quiso quedar atrás y montó su anniversary show en diciembre del 1998 con Cuca, Divididos, Los Prisioneros un line-up interesante, pero no para llegar ¡un Grand Auditórium! ¿El resultado? Un lugar vacío, cancelaciones de las bandas internacionales y que Mr. Barbano quedara endeudado hasta la coronilla. El daño para su publicación fue tal, que jamás volvió a ver la luz Retila, dejando desempleados a valiosos escritores, como Enrique Lopetegui y Octavio Hernández.
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